Ir al contenido

Adaptar la metodología a mi proyecto

La metodología debe adaptarse al proyecto, no imponerse como una plantilla rígida. La clave es empezar por lo mínimo que mejora calidad y crecer a partir de problemas reales.

Antes de introducir el arnés, responde:

  • Qué tipo de producto estamos construyendo.
  • Qué stack usamos.
  • Qué fuentes condicionan el trabajo.
  • Cómo se gestionan necesidades y revisiones.
  • Qué validaciones son obligatorias.
  • Qué decisiones de arquitectura están claras.
  • Qué parte del trabajo se repite.
  • Qué defectos o retrabajos aparecen con más frecuencia.
  1. Documentar contexto mínimo.
  2. Definir estructura de specs.
  3. Elegir guardarraíles base.
  4. Definir checks mínimos.
  5. Conectar fuentes vivas necesarias.
  6. Probar una tarea real.
  7. Revisar aprendizajes.
  8. Crear skills solo si hay repetición.

Empieza por:

  • AGENTS.md.
  • Arquitectura básica.
  • Convenciones de código.
  • Comandos de validación.
  • Estructura de specs.
  • Guardarraíles de calidad.

No hace falta documentarlo todo desde el primer día. Hace falta documentar lo suficiente para que la primera tarea sea trazable.

Escoge una tarea real pero acotada. Evita la primera tarea crítica, enorme o políticamente compleja. El objetivo inicial es validar el flujo, no demostrarlo todo a la vez.

  • La IA necesita menos aclaraciones repetidas.
  • Las specs son revisables.
  • Los agentes trabajan con responsabilidades claras.
  • Los guardarraíles están definidos.
  • Los checks están claros.
  • Los bloqueos aparecen antes de implementar.
  • Los aprendizajes vuelven al repositorio.

Adapta la metodología como una práctica incremental. Primero calidad y estabilidad, luego automatización.