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Preparar el entorno

Antes de introducir el arnés, conviene asegurar que la persona y el repositorio tienen lo mínimo para trabajar con estabilidad. Si el entorno está incompleto, la IA improvisará más de la cuenta.

  • Acceso al repositorio.
  • Acceso a las fuentes de requisitos y diseño que aplique.
  • Permisos para ejecutar builds, tests y herramientas locales.
  • Editor o entorno compatible con el flujo de IA elegido.
  • Conocimiento básico de la arquitectura del proyecto.
  • Criterio para aprobar specs, supuestos y tradeoffs.

El repositorio debe incluir contexto suficiente para que una IA pueda entender cómo se trabaja sin depender de explicaciones repetidas en cada conversación.

Como punto de partida:

AGENTS.md
docs/
Architecture.md
CodeConventions.md
Commands.md
specs/
README.md

No todos los proyectos necesitarán exactamente los mismos archivos, pero sí necesitan una forma explícita de documentar arquitectura, convenciones, flujo de trabajo y validaciones.

El arnés funciona mejor cuando las fuentes del proyecto están conectadas con intención. Antes de empezar, revisa:

  • Si la herramienta de IA puede leer el repositorio.
  • Si se puede consultar la fuente de requisitos.
  • Si el diseño está accesible cuando aplica.
  • Si hay permisos para revisar ramas, PRs o MRs.
  • Si los comandos de validación se pueden ejecutar localmente.

Señales de que el entorno no está preparado

Sección titulada «Señales de que el entorno no está preparado»
  • La IA pregunta muchas veces por convenciones básicas.
  • El equipo no sabe qué checks ejecutar.
  • Las necesidades no tienen criterios de aceptación.
  • El diseño existe, pero no hay acceso o evidencia.
  • Las decisiones de arquitectura están solo en la cabeza de una persona.
  • Cada tarea empieza con una explicación larga desde cero.

Empieza pequeño. Antes de crear automatizaciones, documenta el contexto mínimo y valida una tarea real de principio a fin.